Enfermeras y técnicas de EsSalud regresan a casa después de servir un mes en la Villa Panamericana

Personal asistencial pasó exámenes clínicos que confirman su buen estado de salud y que no fueron infectadas durante el contacto con sus pacientes.

Publicado el 24/04/2020 a las 7:23

Después de 1 mes de haber cumplido con apoyar al personal médico en su misión de salvar vidas, enfermeras y técnicas del Seguro Social de Salud (EsSalud) que prestan servicios en la Villa Panamericana, donde reciben atención especializada alrededor de 700 pacientes con diagnóstico Covid-19, retornaron a sus hogares con la satisfacción de haber completado este primer período de labores.

Su don de servicio, identificación con el dolor ajeno, respaldo académico y los Equipos de Protección Personal (EPP) que reciben para el cumplimiento de su actividad diaria, fueron razones suficientes y de peso, para que estas valerosas mujeres dijeran sí se puede, y decidieran estar en el Centro de Aislamiento Temporal por Covid-19, ubicado en el distrito de Villa El Salvador.

Es el caso, de Melith Schrader, Licenciada en Enfermería. A ella la espera en casa su esposo y vía virtual sus hijos quienes la han extrañado mucho pero comprenden la labor esencial que realiza para la nación y que el deber es primero siempre.

Minutos previos a que abandone la Villa Panamericana, por un breve período de siete días, Melith recibe una video llamada. Se trata de su hermana quien visiblemente emocionada le dice. “Nos enorgulleces, estamos muy felices, eres nuestra guerrera. Nosotros siempre estamos a la expectativa de cómo estarás, cómo habrán salido tus pruebas (pruebas moleculares para diagnostico del Covid.19) y de que este virus se vaya del Perú y del mundo”.

Con la frase “Mil veces seria enfermera. Yo estoy muy feliz. Estoy encantada de haber estado aquí”, Melith narra su experiencia y le responde a su hermana que sale en una hora rumbo a casa”. Más adelante desde el frontis de la Villa Panamericana, se despide con mucho cariño de sus compañeros, médicos, enfermeras y técnicos que se han convertido en su segunda familia.    

”Hoy me voy pero vuelvo pronto” les dice la enfermera, destacada al Centro Médico de la VP, donde se encuentran los pacientes críticos que son estabilizados en tanto se resuelven sus traslados a hospitales de mayor capacidad resolutiva.

El requisito primordial para que el personal médico y asistencial como ella, regrese a casa a descansar unos días, es el desarrollo previo de dos pruebas moleculares o de sangre, en un intervalo de siete días cada una.

Para alegría de todos, ambos análisis confirmaron que no fue contagiada con el nuevo coronavirus durante su el contacto con sus pacientes. Esta noticia la llena de optimismo, y lo demuestra cuando enseña los resultados de sus análisis y levanta el dedo pulgar en señal de triunfo.

Los mismos análisis clínicos deberán realizarse cuando retorne a la Villa Panamericana, este procedimiento forma parte de los estrictos protocolos de Bioseguridad que se tienen que cumplir para esta delicada función.

Asimismo, desde el 23 de marzo pasado, día en que EsSalud con el apoyo de las FF.AA acondicionó las dos primeras torres de la Villa Panamericana, la Técnica en Enfermería, Fabiola Rodríguez, permaneció en este recinto hospitalario entregando sus conocimientos con la amabilidad y el humanismo que caracteriza a todo el grupo de profesionales en la primera línea de batalla frente al Covid-19.

“Empecé oficialmente el 29 de marzo y ya me estoy retirando a descansar los días que me corresponde para luego retornar. Hice mi rotación de 150 horas, un aproximado de 10 días y luego pase a la cuarentena de 7 días con un examen molecular antes y después para mi salida”, comenta Fabiola.

Desde chica, ha sido una persona muy valiente. Ella asegura que le gusta estar donde está la acción, se siente identificada con las causas sociales y siempre prevalece su vocación de servicio sobre cualquier temor humano que la pueda embargar.

“El miedo a esta enfermedad es algo nuevo para todos, atendemos a los pacientes y les damos confianza porque llegan asustados. La experiencia ha sido muy gratificante, estamos respaldados en la educación que hemos recibido y también con los materiales de protección personal, eso ayuda mucho son las herramientas más importantes para afrontar esta situación”, comentó.

A lo largo de más de 30 días y de manera ininterrumpida, la Técnica en Enfermería ha sido testigo de cómo varias parejas tuvieron que ser separadas porque uno era positivo para Covid-19 y el otro no. Así también cómo hermanos con esta infección que reciben atención médica se comunican a través de una Tablet o hacen esfuerzos por comunicarse de una torre a torre.

«Han sido situaciones difíciles, se les ha separado no con la intención de separarlos sino había una lógica”, comenta Fabiola, luego de invocar a la población a tener calma, cumplir con las disposiciones de las autoridades de permanecer en casa y mantener una adecuada higiene para combatir esta enfermedad.